Cita previa: 659 55 92 14

info@franciscotabernero.com

Psicología Infantil

En Consulta de psicología Francisco Tabernero, disponemos de servicio de psicología infantil en Puertollano para niños (4-12 años) y adolescentes. Este tipo de terapia es compleja y necesita de especialización y experiencia. Lo primero que hacemos es hacer una evaluación completa de la situación del niño, tanto personal, como familiar y escolar. Después diseñamos un plan de intervención basado en la evidencia científica, con la colaboración en todo momento de los padres o tutores.

Estos son los motivos de consulta de psicología infantil en Puertollano en los que nosotros estamos especializados:

Mal comportamiento:

En psicología lo llamamos T. Negativista desafiante. Estos niños se suelen enfadar, tener pataletas con mucha frecuencia, son exigentes, desafiantes con los adultos, no obedecen, molestan mucho cuando salen de casa y no se hace lo que ellos quieren, incluso pueden mentir y robar con cierta frecuencia.

Nosotros utilizamos técnicas conductuales de reconocida eficacia, donde reconducimos el comportamiento del niño o adolescente en pocas semanas, con la colaboración y supervisión de sus padres o cuidadores.

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH): 

En estos niños se observa dificultad para mantener la atención en tareas de larga duración, son impulsivos, les cuesta reprimir un comportamiento en una situación concreta y tienen una actividad motora y verbal excesiva o inoportuna.

El TDAH afecta al rendimiento escolar y a la relación con otros niños y adultos.

Nosotros aplicamos tratamientos basados en los protocolos de Barkley. Aplicamos técnicas de modificación de conducta, orientación a padres y apoyo escolar. Nos gusta estar siempre en contacto cercano con sus médicos y profesores.

Adaptación a la separación o divorcio de sus padres

La separación de los padres siempre es un evento estresante para todos los miembros de una familia. En especial a los niños les puede afectar de muchas maneras diferentes. En esto influye la edad del menor, la relación previa de los padres, el modo en el que se ha llegado a la separación, las habilidades de comunicación para cooperar entre los padres y otros factores de vulnerabilidad que puedan tener los hijos.

Pueden aparecer trastornos del sueño, estados de ánimos depresivos, ansiedad, enfados recurrentes, aumento de las pataletas, bajo rendimiento escolar, somatizaciones, etc. Todo esto responde a un estado prolongado de estrés que hay que evaluar y poner solución. En algunas ocasiones los niños pequeños se culpabilizan en exceso por la situación o tienen sentimientos enfrentados en cuanto a sus padres, que se pueden resolver con relativa rapidez.

Problemas con el rendimiento escolar

Podemos ayudar tanto a niños como adolescentes a identificar los motivos por loo que tienen bajo rendimiento.

Una vez identificado esto, se aplican programas para que aprendan técnicas de estudios eficaces, según

el curso y ciertas características personales del cliente.

Fobias o miedos infantiles

Es cierto que en niños pequeños es frecuente que tengan diferentes miedos, pero a medida que crecen los superan espontáneamente. Si este no es el caso, seguirán experimentando grandes niveles de ansiedad y tendrán un comportamiento muy evitativo cuando se van haciendo más mayores. Podemos identificar este problemas, cuando sus niveles de ansiedad aumentan ante situaciones en las que la mayoría de su generación no lo hace o no lo hace con esa intensidad.

Estos miedos pueden ser por ejemplo, ir al dentista o las vacunas, miedo a dormir solo, a ciertos animales, etc.

En estos casos lo mejor es diseñar una intervención basada en técnicas de exposición y prevención de respuesta, la cuales muestran los mejores resultados.

Ansiedad o depresión infantil

Es cierto que en niños la probabilidad de que tengan este tipo de trastornos es baja. Esto es por que por su estilo de pensamiento y lo novedoso e ilusionante que es todo cuando son pequeños, les hace estar protegidos. Cuando llegan a los 10 años, su pensamiento pasa a ser más abstracto y estarían menos protegidos en este sentido. Los adolescente por ejemplo muestran las mismas estadísticas en estos trastornos que los adultos.

El estímulo que les genera la ansiedad o depresión puede ser muy variado, desde problemas de salud, discusiones en casa, hospitalizaciones, problemas en la escuela tanto académicos como conflictos con compañeros, situaciones de abuso, etc. 

En estos casos hay que estar pendientes de si somatiza, que es cuando el niño se queja de alguna dolencia que luego el médico descarta que tenga causa orgánica, si el niño no duerme bien, si es muy evitativo a la hora de hacer algunas actividades normales para su edad, si llora con mucha frecuencia e incluso puede verbalizar o expresar de algún modo la idea de quitarse la vida.

Bullying

El acoso escolar se da tanto en niños pequeños como en adolescentes. Es un problema escolar que en algunas ocasiones los centros no pueden intervenir con eficacia. Desde la psicología se puede ayudar tanto si el cliente es abusado como si es el abusador.

Los tratamiento suelen ir enfocados al entrenamiento de habilidades sociales, mejorar la asertividad y la autoestima o si el caso lo requiere pedir cambio de centro con informe psicológico.

Consumo de sustancias

En algunas familias, el consumo de sustancias como cannabis u otras por parte de su hijo/a adolescente, es un problema central que causa mucha angustia y desesperación.

Los tratamientos de elección en estos casos son similares a los que se aplican en población adulta.